Hay cosas que no se dicen y mueren en los corazones.
Otras cosas no se dicen y mueren en un blog.

jueves, 12 de agosto de 2010

INSOMNIO

Doce y media de la noche. Apago las luces. Me acuesto en la cama. Tengo todas las intenciones de dormir. Estoy cansada, agotada y no puedo ni esperar el momento en el que mis ojos se cierren y pueda descansar. Imposible. Dos de la mañana. Doy vueltas. Doy vueltas y vueltas en la cama. Tres de la mañana. No consigo coger el sueño, ni el sueño a mí.
Tras contar más de diez mil ovejitas saltando la valla, seguía dando tumbos en la cama y peleándome con las almohadas sin poder pegar ojo. Ya se me acabaron las ovejitas blancas. Empecé con las de colores. Todo en son de poder dormir aunque fuera una hora. Algo funcionó aunque no mucho. Y es que ni invocar al dios Morfeo ni contar ovejitas parecía tener efecto. Cinco de la mañana. Ya no dormí. Llevo dos horas levantada.
No había remedio, el insomnio me ha cautivado esta noche.

4 comentarios:

  1. no juego eso es muy feo... a mi me pasa muy seguido, de hecho si no me voy a la cama antes de las 12, es pesadilla segura, es muy feo.... eso de contar ovejitas suena divertido jajaja, me recordaste un juego de los coyotes y las gallitas cuando era de niña, lo veía en un comal mientras mamá hacia las tortillas, un día te contare, es divertido, aunque necesitarías verlo en vivo...
    tq

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  2. y lo que no se suele decir del insomnio es que es aburridísimo. Estás ahí tumbado y cuando ya has pensado en tus cosas, en las cosas de los demás y en practicamente todo... ¿Qué? ¿A pastorar ovejas? Qué agobio.

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  3. Prueba esto...haces 50 flexiones y no te hacen falta ovejitas...jajaja
    Lo siento, en su día a mi me funcionaba.
    Bésix

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  4. Cuando el insomnio entra por la puerta los sueños saltan por la ventana ("El último" todavía sigue en mi memoria)
    Otra noche dormirás como una marmota.
    Un saludo.

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